Convocada por CAF Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe -con el apoyo institucional de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y la coordinación del Foro Fluvial Sudamericano-, la jornada “La Hidrovía Paraguay-Paraná 2026-2040” reunió en Montevideo a referentes regionales.

Por: Webpicking

El encuentro congregó a autoridades públicas, organismos multilaterales, representantes empresariales, productores, armadores, operadores portuarios y especialistas de distintos países de la región, para analizar los desafíos de infraestructura, producción, financiamiento e integración regional del principal corredor fluvial de Sudamérica.

La necesidad de consolidar a la Hidrovía Paraguay-Paraná como una política regional de largo plazo, capaz de acompañar el crecimiento productivo, reducir costos logísticos y movilizar nuevas inversiones, fue uno de los principales consensos de la jornada “La Hidrovía Paraguay-Paraná 2026-2040. A más de 30 años del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra, desafíos para la integración regional”, realizada el 9 de septiembre en el Auditorio CAF de Montevideo.

Durante la apertura, Jorge Srur, gerente regional Cono Sur de CAF, destacó la necesidad de avanzar desde los consensos regionales hacia proyectos concretos, con financiamiento, metas y resultados verificables. En ese marco, señaló que CAF se propone movilizar US$ 10.000 millones durante los próximos cinco años para proyectos de integración regional.

La subsecretaria del Ministerio de Transporte y Obras Públicas de Uruguay, Claudia Peris, remarcó la importancia de mejorar la eficiencia y multimodalidad del sistema, mientras que Mariano Alvarez Wagner, secretario ejecutivo del Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH), puso el foco en la construcción de información regional, la digitalización y el uso de nuevas tecnologías para mejorar la previsibilidad de la navegación. Por su parte, el secretario general de ALADI, Sergio Abreu, destacó la necesidad de reducir costos logísticos, administrativos y regulatorios para fortalecer la competitividad regional.

Producción, infraestructura y nuevas cargas

Los paneles empresariales analizaron las posibilidades de expansión de las cargas provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Entre los principales desafíos se señalaron la profundización y mantenimiento de las vías navegables, la ampliación de la capacidad logística, la renovación de la flota y la necesidad de contar con reglas estables que favorezcan la inversión.

Las exposiciones mostraron especialmente el potencial de crecimiento de Bolivia y Paraguay, junto con la posibilidad de incorporar mayores cargas brasileñas al sistema. También se destacó la modernización de la Vía Navegable Troncal argentina y la importancia de preservar conexiones oceánicas competitivas desde los puertos del Río de la Plata.

Uno de los principales ejes técnicos estuvo dedicado al financiamiento. Especialistas de CAF estimaron preliminarmente en torno a US$ 3.600 millones las necesidades asociadas a la modernización y ampliación de la flota, el fortalecimiento de los astilleros regionales y la navegabilidad sostenible. La propuesta contempla estudiar mecanismos regionales capaces de movilizar capital público y privado.

También se analizaron experiencias de financiamiento de largo plazo, el desarrollo de concesiones hidroviarias en Brasil y la necesidad de avanzar hacia una “hidrovía inteligente”, apoyada en sistemas de monitoreo, información en tiempo real, trazabilidad y mayor previsibilidad operativa.

Una agenda regional hacia 2040

La jornada puso de manifiesto que la infraestructura física deberá complementarse con una infraestructura institucional y digital más sólida. La armonización de procedimientos, las ventanillas únicas, la simplificación documental y el fortalecimiento del CIH fueron señalados como elementos centrales para reducir incertidumbre y mejorar la competitividad del corredor.

En el cierre institucional, Janet Rea, Directora Representante Uruguay de CAF, destacó que la próxima etapa deberá convertir los consensos construidos durante los últimos años en proyectos ejecutables y reafirmó la disposición de CAF para acompañar ese proceso mediante financiamiento, conocimiento técnico y articulación regional.

A más de tres décadas del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra, el encuentro dejó planteada una hoja de ruta hacia 2040: más y mejor infraestructura, renovación de la flota, digitalización, sostenibilidad ambiental, financiamiento y reglas regionales previsibles.

El desafío será que la Hidrovía Paraguay-Paraná consolide su funcionamiento como un verdadero corredor integrado, capaz de conectar de manera competitiva el corazón productivo de Sudamérica con los mercados internacionales.